viernes, 29 de febrero de 2008

El Seminarista de los Ojos Negros

Foto: Piero Pazzi (Calendario 2008)

Desde la ventana de un casucho viejo abierta en verano,
cerrada en invierno, por vidrios verdosos y plomos
espesos, una salmantina de rubio cabello y ojos que
parecen pedazos de cielo, mientras la costura mezcla
con el rezo, ve todas las tardes pasar en silencio los
seminaristas que van de paseo.
Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo, marchan en dos filas
pausados y austeros, sin màs nota alegre sobre el traje
negro que la beca roja que ciñe su cuello, y que por la
espalda casì roza el suelo. Un seminarista, entre todos
ellos, marcha siempre ergido, con aire resuelto.

La negra sotana dibuja su cuerpo gallardo y airoso,
flexible y esbelto. El, solo a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clèrigos, desde que en
la calle vislumbra a lo lejos a la salmantina de rubio
cabello, la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo de aquella mirada
de sus ojos negros. Monòtono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estìo y el otoño luego, y vienen las tardes
plomizas de invierno.

Desde la ventana del casucho viejo siempre sola y triste;
rezando y cosiendo una salmantina de rubio cabello,
ve todas las tardes pasar en silecio los seminaristas que
van de paseo. Pero no ve a todos: Ve solo a uno de ellos,
al seminarista de los ojos negros; Cada vez que pasa
gallardo y esbelto, observa la niña que pide en aquel cuerpo
en vez de sotana marciales arreos.

Cuando ella fija sus ojos abiertos, con vivas y audaces
miradas de fuego, parece decirle: !Te quiero!, !Te quiero!,
!Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo!
!Si yo no soy tuyo, me muero , me muero!
A la niña entonces se le oprime el pecho, la labor
suspende y olvida los rezos, y ya vive sòlo en su
pensamiento el seminarista de los ojos negros.
En una lluviosa mañana de invierno, la niña que alegre
saltaba del lecho, oyò tristes cànticos y fùnebres rezos;
Por la angosta calle pasaba un entierro.

Un seminarista sin duda era el muerto; Pues, cuatro
llevaban en hombros el fèretro, con la beca roja
encima cubierto, y sobre la beca, el bonete negro.
Con sus voces roncas cantaban los clèrigos,
los seminaristas iban en silencio, siempre en dos
filas hacia el cementerio, como por las tardes al ir de
paseo. La niña angustiada miraba el cortejo los conoce
a todos a fuerza de verlos... Uno solo, tan sòlo uno faltaba
entre ellos... El seminarista de los ojos negros.

Corriendo los años, pasò mucho tiempo...
Y allà en la ventana del casucho viejo, una pobre anciana
de blancos cabellos, con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo, ve todas las tardes
pasar en silencio los seminaristas que van de paseo.
La labor suspende, los mira, y al verlos sus ojos azules ya
tristes y muertos, vierten silenciosas làgrimas de hielo.

Sola, vieja, y triste, aùn guarda el recuerdo del
seminarista del os ojos negros...

Para Isabel con cariño, por darnos siempre lo mejor
de ella, su enseñanza, sus reflexiones, en cada uno
de sus comentarios, por estar, y por ser un gran ser humano.
y muchos màs.
! Gracias
( En el nombre del autor pueden escuchar el poema).

17 comentarios:

Isabel dijo...

No sé qué decir, estoy emocionada por tu dedicatoria y porque este poema lo escuché hace un tiempo y me pareció tan hermoso en su tristeza... Gracias, Amanecer, por tenerme presente y por este regalo del alma. Precioso. Gracias de nuevo.

Amanecer dijo...

Isabel, No tienes nada que agradecerme, cuando lo escuche pense en tì, por el gran ser humano que eres, y quise dedicartelo, de todo corazòn y cariño.

Gracias por estar y muchos màs.

Besos y muchos màs.

Pedro Jorge dijo...

Amanecer
Tienes una manera muy especial de transmitir tus emociones y sentimientos. Creo que esta es la entrada que más me ha gustado.

Un saludo afectuoso, un beso y un abrazo para ti.

Amanecer dijo...

Pedro, Cuando se deja guìar por el corazòn, se tranmiten emociones y sentimientos, especiales.

Me alegro que te allà gustado la entrada.

Besos, saludo y abrazo y muchos màs
para tì tambièn.

Moony dijo...

Buffffffffffff qué intensidad en esas palabras. Se me ha hecho un nudo en la mitad del alma. No sé, estoy escuchando música, un poco tristona, y este poema me ha sacado las lágrimas.

Precioso,como siempre, Ama, tienes un don escogiendo poemas y autores.

Por cierto ¿te he dicho alguna vez que eres un encanto? :D

Un beso muy grande.

Amanecer dijo...

Hola Moony una alegrìa tenerte de nuevo en esta tu casa, se te extrañaba, cuando yo leì este poema me paso lo mismo, me provoco llanto.

Creo que no, me lo habìas dicho.
Gracias por tus alagos:D

pd. que estes bien, Moony.

Besos y muchos màs.

Ana dijo...

Hola niña, entre para mirar qué me habías contestado y no esta mi comentarioooooo joooo (que habré hecho con él).

Una historia brutal , con la musica la leche!! (coincido con moony).

Llorar? ...

Gracias por una madrugada tan especial. Gracias por estar.

A la altura de las tres de la tarde estoy totalmente repuesta y fuerte para este poema y esta canción.

Besoslinda.

Ana dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que dices de ISA!!!!

Y sí, a Moony se la echaba de menos!!!

Besos a toas!!!

Olga S.Isidro dijo...

¡Dios mío! no sé si es tuyo, o de quien, pero es tan estremecedoramente enternecedor, que sentí que toda mi piel se respigaba a cada palabra que leía.
Amiga, ¡gracias!, gracias por este momento que nos regalas.

MARISA dijo...

una historia preciosa, no la conocía (o quizás es tuya??) por cierto, si es que está bueno el curita de las fotos..qué morbazo..

Mery dijo...

Lind�simo, Amanecer. Ya te he dicho otras veces que tienes un algo especial. Leer� tambi�n a Isabel y al resto, un beso, chicas del mundo. Mery

Víctor Hugo dijo...

Uy! qué conmovedora y triste la historia ... me enganchó y me llegó

saludossssssssssssss
un abrazo

Amanecer dijo...

Ana, No se que pasarìa con tu comentario.
Gracias a tì por tu amistad, y el estar, y muchos màs.

Me alegra que estes repuesta y fuerte. Isabel se merece mis palabras y respeto, como cada uno de ustedes.

Besos por estar y muchos màs.

Amanecer dijo...

Olga, No es mìo, el autor es Miguel Ramos Carriòn, y tienes razòn es muy bonito.

Gracias a tì por visitar esta tu casa.

Besos y muchos màs.

Amanecer dijo...

Marisa, no es mìa, tiene su autor se llama Miguel Ramos Carriòn, y sip, esta bueno el curita de la foto.

Besos y muchos màs.

Amanecer dijo...

Mery, Si me lo has dicho en otras ocasiones, Gracias por tus palabras, y creerme especial.

Gracias por estar.

Besos y muchos màs.

Amanecer dijo...

Victor Hugo, es una historia cautivadora, me alegro que te haya gustado, un placer tenerte por aquì.

Besos y muchos màs.