domingo, 30 de octubre de 2011

Otoño

Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!

¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!

En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.

Juan Ramòn Jimènez

5 comentarios:

Estrella Altair dijo...

Un poema, un maestro.. un lindo sentimiento en Octubre y ya casi Noviembre

Un saludo

Xarnego dijo...

Lo malo de octubre,
es que nos hace más viejos,
es otoño y eso siempre deprime.

"Cuando nací me hicieron un nudo en el ombligo,
para que no olvidara de donde venia,
lo que no tengo tan cierto,
es a donde voy"

Un placer leerte.

Marga Albarracín dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mery dijo...

J.R.Jiménez tenía una delicadeza inusual para describir el regocijo de las Naturaleza.
Este poema es hermosísimo.
Un beso

Noris Capin dijo...

Me habia olvidado de este hermoso poema de Juan Ramon Jimenez.
Me encanta tu blog, muy placentera la decoracion y los poemas.
Un abrazo,