sábado, 16 de febrero de 2008

Aquella Tarde

Aquella tarde ùnica se ha quedado en mi alma.
Su luz flota en la sombra de mi noche interior.

Sòlo una fugitiva vislumbre en la ventana,
sòlo un azul reflejo, nada màs que un vapor
de luz que se filtraba por las breves junturas,
sòlo un vaho de cielo, no màs que una ilusiòn
de claridad fluyendo por entre los postigos.
Nada màs que el ensueño de aquel suave fulgor.

Sòlo esa fugitiva vislumbre en la ventana.
No màs. Y en la penumbra, libres al fin, tù y yo.
En silencio llegaba yo al fondo de la dicha;
Con infantil dulzura, tù gemìas de amor.

Sòlo el azul reflejo de aquella tarde ùnica...
No ves tù en la ventana? No ves tù? Quizà no.
Acaso no lo viste, porque ya inmòvil
me quedè contemplando aquel suave fulgor,
tù en aquellos momentos de lànguido reposo
dormìas dulcemente sobre mi corazòn.

Veo la fugitiva vislumbre en la ventana,
oigo el ritmo apacible de tu respiraciòn.
Te siento. En la penumbra te siento. Eres tù misma
que te duermes, ya mìa, sobre mi corazòn.

Manuel Magallanes Moure

6 comentarios:

PEDRO JORGE HERNÁNDEZ GONZÁLEZ dijo...

Suelo hacer un ejercicio cuando te leo. Primero, hago una leeída completa. Después, lo leo de nuevo ymMi mente trata de imaginar que es tu voz la que lee para mí.

MARISA dijo...

amanecer... y no se puede repetir aquella tarde?

Amanecer dijo...

Pedro, Espero algùn dìa leer algùn poema para tì, (y espero sea de tu agrado).

Gracias por pensar en mì!!.

Besos y muchos màs.

Amanecer dijo...

Marisa, Yo espero que si!! (curiosa jaja).

Besos y muchos màs.

Isabel dijo...

Eso mismo sentía yo ayer... en la distancia sentimos cosas así, lo que deseamos que se convierta en realidad, lo que esperamos de una noche sublime que no acaba de llegar, pero que se sueña... y de qué manera... besos.

Amanecer dijo...

Isabel, al parecer ambas sentiamos lo mismo, en la distancia y desear que aquella tarde se convierta en realidad. (tienes razòn de que manera soñamos).

Gracias por tus comentarios llenos de reflexiones.

Besos y muchos màs.